viernes, 31 de enero de 2020

LA LEYENDA DEL TESORO PERDIDO


CAPITULO 1. Orígenes


Resultado de imagen de simbolos indigenas calima"Había una vez, hace diez mil años, un grupo de gente extraña, con otras costumbres y tradiciones. A este se le llamaba indígenas. Ellos se dividían en tribus, les gustaba cazar y recolectar, además de pescar y tejer utilizando lo que tenían a su alrededor.

Eran gente de paz que amaba la naturaleza y la cuidaba.

  
CAPITULO 2. Comienzan los problemas


Al sur del Valle del Cauca vivía la tribu Jamundí, liderada por el gran cacique Xamundí, hombre fuerte y Valente que guiaba y protegía a su pueblo; con él nada era imposible para aquella tribu.

Un día, Xamundí estaba durmiendo plácidamente cuando ¡bam! Se abrieron las puertas de golpe y entró el indígena Pancras, su fiel amigo y consejero, a avisarle que la tribu de los Petecuy se acercaba con el propósito de saquear sus depósitos de maíz.

Xamundí se sorprendió al recibir la noticia y dijo firmemente: “Que vengan mis enemigos a mí, porque cuando lleguen estaremos listos para defendernos”. Y así fue, se prepararon para la lucha y para la llegada de los Petecuy a sus tierras.

Dos horas después, comenzaron a llegar los saqueadores y desde la terraza de su castillo Xamundí gritó: “Al ataque!” Y de esta manera comenzó la lucha y a rondar la muerte por las tierras del sur.


CAPITULO 3. Secretos de familia


Al ver tanta sangre correr, el cacique se sintió muy triste y pensó… ¿yo qué haría para ayudar a toda esta gente?, y de repente recordó que hace muchos años su padre, el gran cacique y guerrero Chichimoco, le contó la historia de un tesoro escondido en el palacio. También recordó que en el relato había algunas pistas que le ayudarían a encontrarlos. Siguiendo las señales dadas por su padre encontró una piedra enorme en un oscuro rincón de su castillo. Se acercó a la piedra y sacudiendo el polvo que había sobre ella, alcanzó a ver unas palabras que decían: la solución está bajo tus pies…


CAPITULO 4. Duelo de caciques


Justo en el momento en que Xamundí estaba descifrando la clave, entró el cacique Petecuy dispuesto a luchar por la vida de su pueblo que estaba muriendo de hambre. Xamundí, conociendo los problemas de sus vecinos, le contó su secreto a Petecuy. Petecuy llenándose de ambición quiso matar a Xamundí para quedarse con el tesoro. Comenzó el ataque, y en medio de la lucha, Xamundí tuvo que dar un salto para defenderse, este salto fue tan fuerte que el suelo se rompió y ambos cayeron al vacío aterrizando en un estrecho camino. Ambos se incorporaron, se miraron a los ojos, se dieron la mano y decidieron trabajar juntos para encontrar el tesoro y beneficiar a los dos pueblos.


CAPITULO 5. El comienzo de una nueva era


Resultado de imagen de maizDespués de un largo trayecto, los líderes vieron una luz resplandeciente que mostraba el final del camino, avanzaron hacia esa luz y encontraron cientos de bultos de semillas de frutas y vegetales. Tal fue la felicidad que sintieron al ver este tesoro que se abrazaron y lloraron de alegría porque eso significaba el fin de tantos años de hambre en la región.


Se cargaron cuanto pudieron y regresaron por el mismo camino para buscar ayuda. Cuando lograron salir encontraron a Pancras preocupado por su amigo. Después de escuchar la historia, corrieron los tres a anunciar la buena noticia y a declarar el fin de la guerra entre los pueblos del Valle del Cauca.

Pancras organizó una tropa con los hombres más fuertes y se dirigieron al lugar donde se encontraba el tesoro para sacar los bultos de allí. Mientras tanto Petecuy y Xamundí pensaron en una estrategia para distribuir aquel regalo de los dioses entre los pueblos del Valle, y poner fin al hambre que azotaba la región. Mandaron cinco mensajeros, los más rápidos, para que convocaran a los Aguales, a los Buchitolos, a los Gorrones, a los Lilies y a los Calacotos a una reunión para hacer la repartición equitativa de todas las semillas.


CAPITULO 6. AGRADECIMIENTO A LOS DIOSES


Resultado de imagen de chia y xue diosesSeis días después, al amanecer, se comenzaron a vislumbrar siluetas humanas que se acercaban a los dominios de  Xamundí. Eran los caciques de las cinco tribus llamadas al encuentro. Xamundí y Petecuy corrieron a avisar a los cocineros para que prepararan comida y alistaran la chicha para saciar la sed de los caminantes.

Esa misma mañana se reunieron los siete caciques,  repartieron el tesoro y juraron  administrar bien ese regalo dado por la madre tierra.

Antes del anochecer llegaron más hombres de todas las tribus, y después de descansar un poco, se reunieron con los demás indígenas y alrededor de una gran fogata danzaron y cantaron agradeciendo al dios Sol y a la madre Tierra por todos los favores recibidos.

Al día siguiente, las seis tribus partieron cargadas de semillas y con sus corazones llenos de ilusión, porque llevaban a sus pueblos alimentos y mucha felicidad.

Desde entones el Valle del Cauca se convirtió en una tierra próspera. Y el cacique Xamundí  pasó a la historia como un hombre sabio y valeroso.

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

1 comentarios:

 
ENTRE LETRAS Copyright © 2012 Design by Ipietoon Blogger Template